Descripción
Este vaporizador no es un adorno que jura hacer algo: cumple. Cuatro litros de agua se convierten en vapor fino durante ocho horas seguidas, sin que tengas que levantarte a rellenarlo en medio de la noche. Lo encendés antes de dormir y el aire de la habitación deja de raspar la garganta por la mañana.
El indicador luminoso te dice cuándo falta agua sin que tengas que abrir tapas ni adivinar. Los electrodos de acero inoxidable no se oxidan, no se degradan, no contaminan el vapor que respirás. El recipiente es plástico liviano: 850 gramos que se mueven fácil de habitación en habitación, que entran en cualquier estante, que no piden permiso para ocupar espacio.
Si querés, le agregás aromatizante. No es obligatorio, pero la opción está. El vapor sale limpio, sin ruido de motor, sin luz molesta que interrumpa el sueño. Veintiséis centímetros de largo, dieciocho de ancho, diez de alto: cabe en la mesa de luz, en el escritorio, en el rincón del living.
Para quién es:
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Familias con niños que se despiertan tosiendo por aire seco
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Personas con alergias o sinusitis que necesitan ambientes húmedos
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Adultos mayores que sufren sequedad nasal o ocular en invierno
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Oficinas con aire acondicionado que reseca la piel y las vías respiratorias
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Quienes buscan un humidificador simple, sin apps ni configuraciones complejas
Lo que incluye:
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Cuerpo de plástico blanco, 26×18×10 cm
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Capacidad de 4 litros de agua
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Funcionamiento continuo de 8 horas
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Indicador luminoso de nivel de agua
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Electrodos de acero inoxidable
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Recipiente con indicador de nivel
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Compartimento para aromatizante
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Peso 850 g








