Descripción
Diez litros de capacidad significan no parar. En una cirugía de seis horas, en una UCI donde el paciente no puede esperar, en una emergencia con hemorragia: el N36-A aspira sin que nadie tenga que cambiar el frasco. El vidrio deja ver el contenido en tiempo real: el color, el volumen, si hay sangre, si hay pus, si algo cambió desde la última mirada.
El vacuómetro muestra la presión exacta: no adivinás, no forzás, no dañás tejidos delicados. Cincuenta y ocho centímetros de mercurio de vacío máximo, regulable según lo que pida el procedimiento. Treinta y un litros de aire por minuto mantienen la succión constante, sin caídas, sin pausas.
El encendido es directo o por pedal: apretás el botón y arranca, o apretás el pedal con el pie cuando las manos están ocupadas. Las dos opciones cubren quirófanos donde el cirujano no puede soltar los instrumentos, y salas donde la enfermera necesita rapidez.
El recipiente de vidrio de 10 litros no se llena rápido: es para lo largo, lo intenso, lo que no admite interrupciones. Cuando se llena, se desenrosca, se vacía, se esteriliza, se vuelve a usar. El vidrio no se raya, no se opaca, no retiene olores que contaminen la siguiente sesión.
Para quién es:
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Hospitales con quirófanos de cirugías prolongadas
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Unidades de cuidados intensivos con aspiración continua
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Emergencias y traumatología con alto volumen de secreciones
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Quienes necesitan capacidad máxima sin cambios frecuentes de frasco
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Instituciones que priorizan vidrio por su durabilidad y visibilidad
Lo que incluye:
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Aspirador de secreciones de uso continuo
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Recipiente de vidrio de 10 litros
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Vacuómetro integrado
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Caudal de aspiración 31 l/min
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Vacío máximo 58 cmHg
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Encendido directo o por pedal
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Alimentación 220V
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Garantía 1 año








